Los bares notables

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En Argentina existe el concepto de bares notables, que podría traducirse para los extranjeros como cafés históricos. Son sitios emblemáticos del país ya sea por su pasado, por los personajes que los frecuentaban, por aparecer en letras de tango o por algún otro elemento particular.

Los hay en todas partes de la Argentina, pero hoy nos centraremos en los que están (o estuvieron) en la ciudad de Buenos Aires, porque son los que he podido visitar en algún momento de mi vida.

Pero antes de sumergirnos en una buena taza de café, hablemos un poco más sobre el concepto.

INFORMACIÓN GENERAL

Los bares notables de Buenos Aires son más de 80. Muchos de ellos han sido reconocidos como Patrimonio cultural de la Ciudad de Buenos Aires, título que los protege para que no dejen de existir en el futuro cercano. Ahora bien, los bares notables no son estrictamente “bares” para tomar bebidas alcohólicas, sino que el conjunto está compuesto por cafés, bares, confiterías y billares, ¡incluso lecherías!

Es imposible describir qué es un bar notable con una única definición porque sus orígenes son bastante diferentes. Muchos de estos establecimientos nacieron como resultado de la combinación del concepto de pulpería rural, de la idea del almacén de barrio y de las cafeterías francesas. Y esto último es porque en Buenos Aires, la clase alta del siglo XIX estaba obsesionada con Francia. Deseaban ser Francia y que Buenos Aires se convirtiera en la nueva París. Pero eso es un tema que dejaremos para otro día, ¿les parece?

Sigamos con los bares.

Muchos de los bares notables tenían una doble función de almacén y de sitio de reunión para hombres. Las mujeres no tenían permitido entrar al café hasta finales de siglo. Para ellas estaban las confiterías que servían café y pastelería.

El sector de reunión de los bares notables podía, en efecto, poseer un bar, pero muchos de ellos se limitaban a acomodar un sector con mesas generalmente redondas para no más de cuatro personas. A veces se separaba el almacén del bar (en sótanos, terrazas y habitaciones amplias), y otras veces no.

El público de los bares era homogéneo en un comienzo, formado mayormente por hombres jóvenes y solteros de la clase alta. Sin embargo, con las olas de inmigración esto dio un giro luego de la mitad del siglo XIX. Pronto, los cafés y bares de la ciudad fueron punto de encuentro también para la clase obrera que vivía lejos del centro porteño y hallaba en estos sitios un descanso de su jornada.

En los bares no solo se creaban lazos con una buena bebida, sino que también se jugaba a las cartas, a los dardos, se fumaba y se hacían negocios.

Ya para comienzos del siglo XX, los bares eran una parte indivisible de la vida de la ciudad. Por las mesas se paseaban los quinieleros y comenzaban a hacerse shows de tango.

A paso lento y casi desapercibido, algunos bares se diferenciaron de otros en el tipo de público recurrente. La zona céntrica de la ciudad quedó reservada a la clase alta y letrada mientras que en los barrios el concepto se volvía cada vez más popular.

Para que se den una idea, alrededor de 1920 se extendió el uso de la palabra “cafetear”, que significaba ir a reuniones periódicas a los cafés (casi a diario). Esto nos demuestra la gran importancia cultural de los bares y cafés en nuestro país, ¡si hasta le inventamos un verbo!

Además, en esta misma época se crearon los primeros salones familiares, que eran habitaciones separadas en los mismos establecimientos a las que podían ingresar mujeres y niños por una puerta distinta a la que usaban los hombres en el bar central.

Fue recién en la década de 1960 que comenzó la costumbre de que cualquier persona, sin importar su sexo o edad, pudiera ingresar a los cafés y bares. Como se imaginan, la sociedad tardó en acostumbrarse al escandaloso cambio.

Y no los aburro más, pasemos a recorrer algunos de los establecimientos notables de la ciudad.

LA BIELA

Este es el bar notable más antiguo de la ciudad, sobre la avenida Quintana. Fue fundado alrededor de 1850 en la zona de Recoleta, que era un sitio de cultivo. El establecimiento era, en un comienzo, el almacén de ramos generales del lugar que luego añadió un sector de cafetería en su terraza. Por aquella época, el nombre del café era “La Veredita”.

Con la evolución de la ciudad, el establecimiento cerró el negocio original y se dedicó pura y exclusivamente al café.

Este sitio era frecuentado más que nada por los miembros de la Asociación Civil de Pilotos Argentinos, pero también lo visitaron políticos, escritores, actores y celebridades numerosas como Juan Manuel Fangio, Adolfo Bioy Casares e incluso Jorge Luis Borges. ¡Hasta Francis Ford Coppola lo visitó!

CAFÉ TORTONI

Con su actual ingreso en Avenida de Mayo, el café Tortoni es el bar notable más famoso del país. El nombre tiene su origen (o copia) en el café Tortoni de París.

Es un sitio famoso en especial por sus antiguas peñas literarias y porque los personajes más reconocidos del tango lo frecuentaban. Este era un sitio donde se cultivaba la cultura y era frecuentado por muchos de los grandes representantes artísticos del país. Para que se den una idea, durante muchos años se transmitió el programa radial de Alejandro Dolina desde la bodega del café.

Inaugurado en 1858, es el segundo bar notable más antiguo de la ciudad; aunque la verdad es que tenía otra ubicación en esa época y que se mudó.

En 1880, el Tortoni se trasladó a su ubicación actual en una antigua casa de estilo italiano.

Quizá lo que más fama le dio a este lugar fue la continua presencia de Carlos Gardel que no solo cantó allí dos veces, sino que siempre ocupaba el mismo sitio con sus amigos. Se le suele decir ahora “la mesa de Gardel” al espacio en cuestión.

Un tango que menciona al café es “Viejo Tortoni”, de Héctor Negro.

BAR EL FEDERAL

A diferencia de los dos sitios anteriores, El Federal funciona como bar y como restaurante. Se encuentra en la zona de San Telmo que era hogar de la clase baja inmigrante.

Al igual que La Biela, en sus orígenes este lugar fue un almacén pequeño que, en algún momento del siglo XIX, se mudó a su ubicación actual en un edificio angosto de dos pisos que comenzó a funcionar como bar-restaurante.

El sitio es conocido por haber sido escenario de varias películas como Cafetín de Buenos Aires y Desde el abismo”.

El Federal era frecuentado por lo que la sociedad llamaba “los gringos propios”, extranjeros que viven en el barrio y que hablan español con dificultad, pero lo hablan.

LOS 36 BILLARES

Este bar obtuvo su nombre porque en el subsuelo funcionaban mesas de billar. Inaugurado a fines del siglo XIX, ocupa la planta baja y el subsuelo de un edificio que solía funcionar como compañía de seguros y que ahora se ha convertido en el Hotel Marbella.

Por este bar pasaron muchos personajes importantes de la historia cultural hispana, como Federico García Lorca.

El edificio se remodeló en el año 2014 luego de permanecer cerrado por bastante tiempo. Es uno de los sitios turísticos más visitados de la ciudad.

EL GATO NEGRO

Este es mi café notable preferido, porque se dedica en especial al té. Sobre la avenida Corrientes, una pequeña vidriera con señalización en rojo nos invita a ingresar a un escenario que parece haberse detenido en el tiempo.

El Gato Negro es el heredero de una tienda que vendía especias (La Martinica). Cuando su fundador debió mudar el establecimiento decidió cambiarle el nombre y añadir mesas para todos los curiosos que pegaban sus narices al vidrio para ver cómo se mezclaban las especias, cómo se preparaban las hojas de té y cómo se molía el café.

La venta de especias se convirtió en todo un show y luego de un tiempo comenzó a servir sus productos a quienes se acomodaban a observar el proceso.

A diferencia de otros cafés notables, este sitio tiene origen español y no francés.

Una curiosidad interesante es que es un negocio familiar y que el dueño actual es el nieto del fundador del café.

Algunos de los visitantes más importantes fueron Alfredo Palacios y Francisco Canaro.

CONFITERÍA LAS VIOLETAS

Se considera un bar notable a este sitio donde solían reunirse mujeres de clase alta. Inaugurada en 1884 y remodelada en 1920, Las Violetas es una parada obligatoria para todo turista.

El diseño del interior está inspirado en el arte clásico chino mezclado con elementos franceses.

En un comienzo, las Abuelas de Plaza de Mayo se reunían ahí de forma clandestina, con excusas como festejos de cumpleaños y compromisos.

CONFITERÍA EL MOLINO

Una de las grandes pérdidas de la historia cultural argentina ha sido el cierre de la confitería El Molino.

Era una confitería, pastelería, bar y restaurante emblemático que se ubicaba justo frente al Congreso Nacional.

Inaugurada en 1919, se destacaba por el pequeño molino que giraba en los pisos superiores del edificio. El lugar fue incendiado durante el golpe de estado de 1930 y reconstruido tiempo después.

Durante la década de 1990 y con los problemas económicos del país, la confitería no pudo seguir sustentando su funcionamiento. En 1997, cerró sus puertas.

Desde ese entonces el edificio se alza apenas como una sombra de lo que alguna vez fue. Muchos grupos y ONGs han intentado recuperar el lugar y conseguir que el estado adquiera el edificio. Fue recién en 2014 que se aprobó el proyecto de expropiación del inmueble para que quede bajo el control del Congreso. Seguimos esperando su reapertura.

El personaje cultural más importante en la historia de la confitería fue Madonna, que filmó el videoclip de Love Don’t Live Here Anymore dentro de El Molino. Si quieren recorrer el lugar, es la única forma que hay.

Otros bares y confiterías que cerraron sus puertas son: Coffe Haus, Café Argos, Café Dante y la Confitería Richmond.

¿CUÁL VISITAR?

Como les comenté en un comienzo, hay más de 80 establecimientos que forman parte de este concepto tan nuestro de bares notables y no nos detendremos en cada uno de ellos. Para cerrar, les daré los nombres y direcciones de algunos que les recomiendo visitar (incluyendo a los que ya mencioné).

Bar del Alvear Palace Hotel: Avenida Alvear 1891

Bar Plaza Dorrego: Calle Defensa 1098

Bar Seddon: Calle Defensa 695

Boston City: Calle Florida 165, local 3

Café de la esquina: Avenida del Libertador 6196

Café Margot: Calle Boedo 857

Café Nostalgia: Calle Soler 3599

Café Tortoni: Avenida de Mayo 825/29

Clásica y Moderna: Avenida Callao 892

Confitería Ideal: Calle Suipacha 384

El Banderín: Calle Guardia Vieja 3601

Bar El Federal: Calle Carlos Calvo 599

El Gato Negro: Avenida Corrientes 1669

El Progreso: Avenida Montes de Oca 1700

El Viejo Buzón: Calle Neuquén 1100

La Biela Avenida: Quintana 600

La Giralda: Avenida Corrientes 1453

La Perla: Avenida Don Pedro de Mendoza 1899

Las Violetas: Avenida Rivadavia 3899

London City: Avenida de Mayo 599

Los Galgos: Avenida Callao 501

Los Laurales: Calle Iriarte 2290

Ocho esquinas: Avenida Forest 1186

The Brighton: Calle Sarmiento 645

36 Billares: Avenida de Mayo de 1265/71

 

Las imágenes fueron tomadas de las webs y redes sociales oficiales de cada café y bar. La información base se ha tomado de Old Buenos Aires – Bares (edición bilingüe), serie del bicentenario, editorial Viajero y de Restauración y puesta en valor de cafés y bares notables de Buenos Aires (2002 – 2004), edición del gobierno de Buenos Aires.

Nota por Nathalia Tórtora

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